domingo, 5 de junio de 2011

Capitulo 3.

26 de junio.

Son las 8:00 am. Aunque sea sabado, le toca madrugar. Es uno de los inconvenientes de trabajar en verano, que quieres dormir pero tienes que levantarte pronto. Aunque la realidad es que eso a Dalila le daba igual, se sentia ilusionada con su trabajo. Tenia que ponerse su uniforme: falda negra y camisa blanca con una etiqueta que ponia su nombre y el del hotel. Cuando llego al bar, al primero que se encontro fue a su tio, quien le queria dar una calurosa bienvenida por ser su primer dia de trabajo. Le explico lo minimo que debia saber para realizar su trabajo adecuadamente y siempre ir con el lema de "el cliente SIEMPRE tiene la razon". Otra cosa que tuvo que aclararle es que al atender al cliente debia hacerlo hablandole en ingles, y si luego veia que era español pues ya volver a su propia lengua. Eso a Dalila la descolocaba un poco, pues deberia ser al revés, pero no le dio mas importancia de la que tenia. Se paso las dos primeras horas de su jornada sirviendo cafés, sandwiches, zumos de naranja... nada fuera de lo normal. Hasta que observo una cuenta en la que el cliente pedia: tres huevos fritos con seis lonchas de bacon y dos rebanadas de pan tostado,  acompañado de un zumo de pera-piña. Cuando lo vio, se lo primero que le vino a la cabeza fue: cliente gordo rebozado de colesterol. Para ella era imposible comerse tal plato de comida a las 10 de la mañana, pero bueno, su trabajo era servirlo no comerlo. Al llegar a la mesa observa a un rubio, no muy gordo la verdad y joven, podria tener su edad, mas o menos.
(todo en ingles)
-Aqui tiene su plato: tres huevos fritos con seis lonchas de bacon, dos rebanadas de pan tostado, y  un zumo de pera-piña ¿no?- Ella no se paro a mirarlo a los ojos, solo le echo un vistazo pero no le resulto nada extraño, era un cliente mas.
-Si...si eee gracias- Se quedo alucinando, era la primera chica que lo veia y no gritaba, ni se tiraba encima suya, ni se restregaba con el, etc.... Le sintio de una manera extraña pero agradable.
Se paso una hora conectado a internet, aunque no estuviese trabajando, Justin tenia que twittear a sus fans, no decir su ubicacion pero por lo menos avisar de que esta bien.
Mientras tanto Dalila seguia sirviendo mesas, y normalmente tenia que pasar delante de la estrella mundial. Él la perseguia con la mirada, incluso ella se llego a sentir intimidada y asi hasta el final de su jornada. Cuando se estaba quitando el delantal, Justin se acerco a ella y se presento.
-Perdona, pero necesitaba presentarme, me llamo...Justin- Le dijo el nombre con cierta lentitud, para ver si captaba quien era él realmente.
-Hola, yo soy Dalila, encantada, tu eras el del plato enorme, ¿verdad?
-Si, es que en Canada estamos acostumbrados a desayunar mucho, veo que aqui no es asi, solo se toman un cafe o un zumo.
-Aqui y en el resto de España, es la costumbre, porque despues en el almuerzo si comemos bastante.
-Nosotros, los americanos, hacemos totalmente lo contrario, ja, ja, ja.
-Ya sabia, las peliculas y las series os delatan.
Estuvieron hablando una hora, sentados en la barra del bar y tomandose una coca-cola. Les dio tiempo de conocerse a fondo. Él no le dijo quien era para el mundo, le mostro su verdadero yo. Sus gustos, sus aficiones... Ella tenia cierta curiosidad, el por qué elegir destino GC, cuando estaba mas cerca de Nueva York, Los Angeles, Chicago... destinos con los que ella sueña, pero son muy caros, pero para él probablemente mas baratos, por la cercania de Canadá a ellos. Justin no podia decirle la verdadera razon pero no queria mentirle. 
-Vine aqui porque era el unico sitio donde podia estar solo. ¿Nunca has tenido la necesidad de alejarte del mundo, de caminar por la calle y sentirte extraño, de ser uno mas en el mundo?
-Se a que te refieres, yo estoy aqui porque a 100 kilometros esta toda mi familia, mis amigos, mis enemigos... estoy aqui porque quiero descubrir quien soy realmente, y saber si mi perspectiva del futuro no es erronea, estoy aqui para trabajar mi futuro, tanto profesionalmente como personalmente.
-¿ Para tener 15 años tienes las ideas demasiadas claras no? Yo con 16 tengo mi futuro asegurado, y es lo que quiero, pero a veces necesito sentirme libre. Porque para mi, futuro asegurado significa futuro encadenado.
- Pero a ver, explicame ese futuro, porque se supone que ahora tu lo mas que tienes que hacer es como yo, ir al instituto.
-A ver, yo estudiar estudio, pero mis padres me dicen el qué, cómo y cuándo. Y yo como supondras no lo puedo remediar.
Tras charlas sobre el futuro y sobretodo sus presentes, Justin la interrumpio cuando ella hablaba.
-¿Terminas de contarme tus reflexiones en una cena?
-¿Pero como me vas a llevar a cenar, cuando no conoces ningun restaurante por la zona?
-Ja, ja, ja, nadie ha hablado de restaurante, te espero a las 20:00 pm en la puerta del hotel.
-Bueno, vale, nos vemos a la noche entonces.
Dalila le dio un beso en la mejilla como simbolo de agradecimiento, y se fue.
Ella se tuvo que tirarse en su cama y gritar porque no se lo creia. Un chico rubio, de ojos marrones, es decir muy guapo y con reflexiones sobre la vida muy parecidas a las suyas, le acababa de pedir una cita. Normalmente los "chicos filosoficos" eran frikis, el por el momento ni lo parecia. Lo menos que le agrado fue sentirse tan pobre al lado de él. Iba todo de marca, cuando ella solo tenia dos o tres prendas de ropa de marca. Realmente él era rico, y ella lo sabia, pero en su interior eso no era lo que mas le importaba a Dalila. 
No sabia a donde la llevaria, por lo que se puso un vestido blanco veraniego con unas bailarinas negras, solo rezaba por que él no apareciese con traje y chaqueta. Y no lo hizo. Alli estaba, apoyado en la barandilla de las escaleras del hotel. Pantalon, camiseta y chaqueta de G-Star, ella no se lo podia creer, encima llevaba el pantalon que ella queria, pero el de chico.
-Maldito rico y yo maldita pobre-Pensó.
Cuando él la vio, no supo ni que decir, la vio tan hermosa.
-Hola, estas... guapisima.
-Gracias ja, ja, ja si supieras que los vaqueros que llevas son mi amor platonico, es decir imposibles de conseguir.
-Fue un regalo de mi madre por las notas, una ocasion especial- Mentira, tenia como esos unos 10 mas, pero no queria quedar como rico, como lo que era.
Caminaron diez minutos hasta llegar a la playa. Ella estaba algo desorientada "¿no se suponia que ibamos a cenar?" Él le observo la expresion de la cara, y solo supo reirse.
-¿De que te ries?
-De que no sabes que haces aqui, cuando suponias que ibamos a un restaurante. Pero yo te dije que no iriamos a un restaurante.
-Crei que era broma, ¿no vamos a cenar?
-Mira bien hacia delante, ¿no ves unas luces?
-Si, ¿pero que tiene que ver?
-Pues que ahi está nuestra cena.
Caminaron hasta la orilla de la playa, y ahi estaba. Una mesa con comida mexicana y en el centro unas velas para ambientar la noche. Habia acertado con la comida mexicana porque ella cuando estubo hablando con el, le comento que su comida preferida era esa.
-Le dije al camarero que no pusiese mucha salsa picante, no quiero verte arder ja, ja, ja.
-Pensaste bien ja, ja, ja.
Pasaron tanto tiempo hablando que se hizo 26 de junio, la madrugada se apoderó de ellos, fueron esclavos de la noche.

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