martes, 14 de junio de 2011

Capitulo 4.

27 de junio.

-¡Ai!- Dalila se cayó de la cama al suelo.
No se lo cree, solo ha dormido tres horas, y ahora tiene que ponerse a servir mesas, era como una pesadilla. Aunque le alivaba pensar que habia pasado una noche estupenda. Ella pensaba en como habia sido, y le parecia haber estado con un amigo de toda la vida. Nunca se habia sentido tan comoda hablando con un chico. Normalmente estar con un chico a ella le suponia estar todo el rato pensando en como está su aspecto, en si huele bien, etc. Pero con el era diferente, por una vez en cada tema de conversacion pudo expresar sus reflexiones mas intimas sin que el chico se quedara en treinta y tres. Veia que estaba con un chico culto, pero algo alocado. Lo que mas le descoloco, es que en realidad todavia no sabia a que se dedicaba, es decir, Justin le contaba lo que hacia en su pais, pero siempre se andaba con rodeos y nunca llegaba a decir la verdad. Aunque fue algo secundario para ella.
-Buenos dias, Delilah- La llamó por su nombre en ingles, a ella eso le encantaba.
-Hola, buenos dias, ¿ no es demasiado pronto para que ya este despierto?
-Mejor hacer ejercisio a las ocho y media de la mañana, que a las doce del mediodia, con el sol atacandome, ¿no crees?
-La verdad que si ja, ja, ja.
-Una pregunta, ¿ a que hora terminas?
-A la una de la tarde, ¿ por que?
-Era para saber si te apateceria pasar la tarde tomando sol, y olvidarte de servir cafés.
-Okey, nos vemos sobre esa hora en la entrada del hotel.
-Vale, luego te veo.
-Adios...

Se fue a hacer un poco de footing por la avenida de la playa. Necesitaba pensar que le estaba ocurriendo.  Se suponia que venia a esta isla para no ver su vida publicada en la prensa, pero como llegue la minia informacion de que se esta viendo con una chica, las revistas del corazon volaran publicando la relacion que mantiene con Dalila, y ya no eso, sino que probablemente eso la perjudicara. Pero por una vez se estaba sintiendo un chico normal, siendo un celebrity. Ella no sabia quien era él, si salia con el era porque le gustaba tal y como era, no por ser una estrella. Ademas, él veia en ella, una adolescente con las cosas muy claras, sentimientos y opiniones demasiado definidos para su edad. Y eso le daba envidia...

En realidad Dalila estaba muerta de cansancio, se acosto a las cinco y se levanto a las ocho, y lleva cinco horas sirviendo mesas, lo mas que le apetecia era dormir, pero no queria cancelar la cita con Justin, asi que se dirigio a cambiarse de ropa, e ir a la entrada donde él la estaria esperando.
Caminaron juntos hacia la playa y se colocaron sus toallas en la arena. 
-¿Tienes calor? Bueno... mejor dicho: ¿Te apetece bañarte?- Le dijo Justin algo dudoso por la respuesta que ella le diese.
-Si, vamos, te hecho un carrera.
-Te estas equivocando de persona para hechar una carrera amiga, estas perdida.
-Pues te veo en el agua, preparados, listos, ¡ya!- Corrio como nunca lo habia hecho.
-¡Eso es tramapa! ja, ja, ja- Se hechó a correr como un atleta por la playa hasta el mar.
Durante la carrera cuando la estaba alcanzando, en vez de adelantarla la cogio en sus brazos y corrio con ella, hasta que haber adentrado un poco en el mar. 
-No vale-Dijo reprochandole a Justin- Hubiese ganado si no me hubiese cogido, eso si es trampa.
-No trampa es echarte a correr sin avisas y aun asi te pille- Dijo riendose- Y seamos sinceros, si no te hubiera cogido hubiese ganado... Sigui riendose en su cara.
-Vale, tu eres el mejor y el que mas corres, tu ganas -Dijo en tono ironico- A si que ahora bajame de tus brazos -Algo mosqueada.
-Pero no te enfades, que sabes que es broma, ademas te cogi porque tenia ganas de tenerte entre mis brazos, no por ganar la carrera. A mi la carrera me da exactamente igual.
-Si me querias coger solo tenias que decirmelo... Nunca te diria que no.
-Entonces no hace falta que te baje ¿no?
-Pero a ver... me gusta estar en tus brazos, pero tambien me aburre el no hacer nada.
- ¿Siempre te adelantas las cosas? Cuando se supone que voy a quitarte el aburrimiento vas y nombras que estas aburrida.
-¿Pero a que te refieres? ¿Quitarme el aburrimiento?-Dijo algo extrañada, no captaba la indirecta.
-Delilah...- Dijo hacercadole la cara hasta no quedar ni un milimetro entre labio y labio, hasta verse reflejado en las pupilas de ella. Sin besarla, le acaricio la cara, hasta que el pulgar tuvo contacto con su labio inferior... mojado, suave y listo para besar.  La beso como nunca habia besado a nadie. Ella se sentia la princesa subida en los brazos de su principe. Realmente, era algo semejante. Despues de veinte minutos ella le separo un poco la cara, y los dos sonrieron con unas miradas complices. Y como mismo entro con ella, la saco de igual manera, y la coloco en la toalla.
Se quedo un rato mirandole, y cuando cruzo la mirada con ella, se empezaron a reir, les hacia gracia la situacion, no sabian como ni por qué habia sucedido.
-¿Por qué yo?- Le preguntó Dalila- Habian mas camareras en el bar, entre todas ellas me elegiste a mi, ¿por qué?
-¿Sinceramente? Entre todas ellas, eras a la unica que veia comoda trabajando, hablabas sin problemas con los extranajeros, lanzando sonrisas sin parar, mientras que las demas, trabajaban hundidas en el depresion. Tu eres pura felicidad, y lo que yo en ese momento era eso. Necesitaba que alguien me alegrase con una simple sonrisa, y esa fuiste tú.
-¿Siempre tienes una razon tan desarrollada para cada cosas que haces en tu vida? Simplemente, ¿no pudo ser porque te pareci guapa, y ya esta?
- Y me lo pareciste, pero es que de donde vengo, esta lleno de chicas guapas pero son guapas porque quieren serlo, porque se esfuerzan en serlo, tu lo eres porque sí, eres natural. A lo mejor, en un tiempo me doy cuenta de que no eres tan natural, como resultaste ser, pero bueno, ¿no dicen que la primera impresion es la que cuenta?
- Y yo, que lo primero que pense cuando te vi fue: Fuerte gordo, ya podria dejar un poco de comida para los niños pobre, ja, ja, ja.
Se pusieron a hablar durante un rato de como habian sido las primeras impresiones hasta que ella le corto.
-Siento terminar de esta manera tan brusca la conversacion pero tengo sueño, ¿puedo acostarme en tu pecho?
-Claro, no habia parado a pensar que podrias estar cansada, ven aqui, ¿enciendo el Ipod y dormimos con un poco de musica?
-Si, perfecto, pero no me pongas rock&roll, que no podre dormirme entonces ja, ja, ja.
-No te preocupes, un poco de dougie y Chris Brown ira perfecto.
-Yeaaah!
Y como si nada, ella se quedo dormida encima de el, rozando su boca con su pecho, y tambien se durmio, acariciando la melena rubia de Dalila. 
Cuatro, cinco, seis, siete, ocho, ocho y media...
-Delilah... es hora de levantarse, vamos- Le dijo susurrandole al oido.
-Mmmmm... ¿que hora es?
-Bueno si miramos el cielo veremos que si no hay sol, significa que es algo tarde ja, ja, ja.
-Soy como una marmota, duermo un monton ja, ja, ja.
-Una marmota muy guapa. Pero vamos, ya para el hotel.
-Si vamos... que es tarde.
Caminaron algo deprisa, agarrados de la mano. 
-Mierda, el buffet ya esta cerrado - Solto cabreada, ahora tenia que comprar la comida.
-No te preocupes - Se quedo pensando... -Estate duchada a las 22:00, pero no te vistas para salir, como si quieres estar en pijama.
-Vale, no te pregunto, sorprendeme como siempre.
Se dieron un abrazo, y ella le dio un beso en la comisura de los labios.
Al cabo de un rato, Dalila oyo la puerta.
-Servicio del hotel, ¿usted ha pedido dos bolsas de palomitas, una coca-cola, bolsas de patatas, muchas golosinas, una pelicula de miedo y un chico rubio para cenar?
Ella le abre la puerta, con una sonrisa de oreja a oreja, y le planta un beso.
-Quiero que me recibas asi todos los dias, ja, ja, ja 
-Yo encantada. Pon las cosas en la cama, y el reproductor de DVD estas en esa estanteria.
Mientras el coloca la pelicula, ella abre las sabanas...
-Yo no voy a pasar frio, comemos en la cama, pero tapados ja, ja, ja.
-Tu solo preparate a pasar miedo con esta pelicula.
-Si tengo miedo, me tapo los ojos, y listo ja, ja, ja.
-Que cobarde ja, ja, ja. Hay que ser valiente.
-Para eso ya et tengo a ti.

Pelicula de miedo, comida, y una pareja enternecedora hicieron la noche del 27 de junio perfecta.

domingo, 5 de junio de 2011

Capitulo 3.

26 de junio.

Son las 8:00 am. Aunque sea sabado, le toca madrugar. Es uno de los inconvenientes de trabajar en verano, que quieres dormir pero tienes que levantarte pronto. Aunque la realidad es que eso a Dalila le daba igual, se sentia ilusionada con su trabajo. Tenia que ponerse su uniforme: falda negra y camisa blanca con una etiqueta que ponia su nombre y el del hotel. Cuando llego al bar, al primero que se encontro fue a su tio, quien le queria dar una calurosa bienvenida por ser su primer dia de trabajo. Le explico lo minimo que debia saber para realizar su trabajo adecuadamente y siempre ir con el lema de "el cliente SIEMPRE tiene la razon". Otra cosa que tuvo que aclararle es que al atender al cliente debia hacerlo hablandole en ingles, y si luego veia que era español pues ya volver a su propia lengua. Eso a Dalila la descolocaba un poco, pues deberia ser al revés, pero no le dio mas importancia de la que tenia. Se paso las dos primeras horas de su jornada sirviendo cafés, sandwiches, zumos de naranja... nada fuera de lo normal. Hasta que observo una cuenta en la que el cliente pedia: tres huevos fritos con seis lonchas de bacon y dos rebanadas de pan tostado,  acompañado de un zumo de pera-piña. Cuando lo vio, se lo primero que le vino a la cabeza fue: cliente gordo rebozado de colesterol. Para ella era imposible comerse tal plato de comida a las 10 de la mañana, pero bueno, su trabajo era servirlo no comerlo. Al llegar a la mesa observa a un rubio, no muy gordo la verdad y joven, podria tener su edad, mas o menos.
(todo en ingles)
-Aqui tiene su plato: tres huevos fritos con seis lonchas de bacon, dos rebanadas de pan tostado, y  un zumo de pera-piña ¿no?- Ella no se paro a mirarlo a los ojos, solo le echo un vistazo pero no le resulto nada extraño, era un cliente mas.
-Si...si eee gracias- Se quedo alucinando, era la primera chica que lo veia y no gritaba, ni se tiraba encima suya, ni se restregaba con el, etc.... Le sintio de una manera extraña pero agradable.
Se paso una hora conectado a internet, aunque no estuviese trabajando, Justin tenia que twittear a sus fans, no decir su ubicacion pero por lo menos avisar de que esta bien.
Mientras tanto Dalila seguia sirviendo mesas, y normalmente tenia que pasar delante de la estrella mundial. Él la perseguia con la mirada, incluso ella se llego a sentir intimidada y asi hasta el final de su jornada. Cuando se estaba quitando el delantal, Justin se acerco a ella y se presento.
-Perdona, pero necesitaba presentarme, me llamo...Justin- Le dijo el nombre con cierta lentitud, para ver si captaba quien era él realmente.
-Hola, yo soy Dalila, encantada, tu eras el del plato enorme, ¿verdad?
-Si, es que en Canada estamos acostumbrados a desayunar mucho, veo que aqui no es asi, solo se toman un cafe o un zumo.
-Aqui y en el resto de España, es la costumbre, porque despues en el almuerzo si comemos bastante.
-Nosotros, los americanos, hacemos totalmente lo contrario, ja, ja, ja.
-Ya sabia, las peliculas y las series os delatan.
Estuvieron hablando una hora, sentados en la barra del bar y tomandose una coca-cola. Les dio tiempo de conocerse a fondo. Él no le dijo quien era para el mundo, le mostro su verdadero yo. Sus gustos, sus aficiones... Ella tenia cierta curiosidad, el por qué elegir destino GC, cuando estaba mas cerca de Nueva York, Los Angeles, Chicago... destinos con los que ella sueña, pero son muy caros, pero para él probablemente mas baratos, por la cercania de Canadá a ellos. Justin no podia decirle la verdadera razon pero no queria mentirle. 
-Vine aqui porque era el unico sitio donde podia estar solo. ¿Nunca has tenido la necesidad de alejarte del mundo, de caminar por la calle y sentirte extraño, de ser uno mas en el mundo?
-Se a que te refieres, yo estoy aqui porque a 100 kilometros esta toda mi familia, mis amigos, mis enemigos... estoy aqui porque quiero descubrir quien soy realmente, y saber si mi perspectiva del futuro no es erronea, estoy aqui para trabajar mi futuro, tanto profesionalmente como personalmente.
-¿ Para tener 15 años tienes las ideas demasiadas claras no? Yo con 16 tengo mi futuro asegurado, y es lo que quiero, pero a veces necesito sentirme libre. Porque para mi, futuro asegurado significa futuro encadenado.
- Pero a ver, explicame ese futuro, porque se supone que ahora tu lo mas que tienes que hacer es como yo, ir al instituto.
-A ver, yo estudiar estudio, pero mis padres me dicen el qué, cómo y cuándo. Y yo como supondras no lo puedo remediar.
Tras charlas sobre el futuro y sobretodo sus presentes, Justin la interrumpio cuando ella hablaba.
-¿Terminas de contarme tus reflexiones en una cena?
-¿Pero como me vas a llevar a cenar, cuando no conoces ningun restaurante por la zona?
-Ja, ja, ja, nadie ha hablado de restaurante, te espero a las 20:00 pm en la puerta del hotel.
-Bueno, vale, nos vemos a la noche entonces.
Dalila le dio un beso en la mejilla como simbolo de agradecimiento, y se fue.
Ella se tuvo que tirarse en su cama y gritar porque no se lo creia. Un chico rubio, de ojos marrones, es decir muy guapo y con reflexiones sobre la vida muy parecidas a las suyas, le acababa de pedir una cita. Normalmente los "chicos filosoficos" eran frikis, el por el momento ni lo parecia. Lo menos que le agrado fue sentirse tan pobre al lado de él. Iba todo de marca, cuando ella solo tenia dos o tres prendas de ropa de marca. Realmente él era rico, y ella lo sabia, pero en su interior eso no era lo que mas le importaba a Dalila. 
No sabia a donde la llevaria, por lo que se puso un vestido blanco veraniego con unas bailarinas negras, solo rezaba por que él no apareciese con traje y chaqueta. Y no lo hizo. Alli estaba, apoyado en la barandilla de las escaleras del hotel. Pantalon, camiseta y chaqueta de G-Star, ella no se lo podia creer, encima llevaba el pantalon que ella queria, pero el de chico.
-Maldito rico y yo maldita pobre-Pensó.
Cuando él la vio, no supo ni que decir, la vio tan hermosa.
-Hola, estas... guapisima.
-Gracias ja, ja, ja si supieras que los vaqueros que llevas son mi amor platonico, es decir imposibles de conseguir.
-Fue un regalo de mi madre por las notas, una ocasion especial- Mentira, tenia como esos unos 10 mas, pero no queria quedar como rico, como lo que era.
Caminaron diez minutos hasta llegar a la playa. Ella estaba algo desorientada "¿no se suponia que ibamos a cenar?" Él le observo la expresion de la cara, y solo supo reirse.
-¿De que te ries?
-De que no sabes que haces aqui, cuando suponias que ibamos a un restaurante. Pero yo te dije que no iriamos a un restaurante.
-Crei que era broma, ¿no vamos a cenar?
-Mira bien hacia delante, ¿no ves unas luces?
-Si, ¿pero que tiene que ver?
-Pues que ahi está nuestra cena.
Caminaron hasta la orilla de la playa, y ahi estaba. Una mesa con comida mexicana y en el centro unas velas para ambientar la noche. Habia acertado con la comida mexicana porque ella cuando estubo hablando con el, le comento que su comida preferida era esa.
-Le dije al camarero que no pusiese mucha salsa picante, no quiero verte arder ja, ja, ja.
-Pensaste bien ja, ja, ja.
Pasaron tanto tiempo hablando que se hizo 26 de junio, la madrugada se apoderó de ellos, fueron esclavos de la noche.